Tener un buen hábito de lectura significa leer con frecuencia, no solo cuando el profesor lo pide. Leer te ayuda a comprender mejor el mundo, a ampliar tu vocabulario y a expresar tus ideas con más claridad.
Puedes elegir libros de aventura, ciencia ficción, misterio o temas que te interesen, como animales, deportes o historia. Lo importante es dedicar todos los días un tiempo a leer, por ejemplo, 20 minutos antes de dormir o después de hacer las tareas.
Para mantener este hábito, es útil ponerse pequeñas metas: terminar un libro al mes, leer una colección completa o compartir lo que leíste con tu familia o amigos. También puedes llevar un “diario de lector”, donde anotes el título del libro, los personajes que más te gustaron y lo que aprendiste.
Con el tiempo, notarás que lees más rápido, entiendes mejor los textos del colegio y te resulta más fácil escribir tus propias ideas.